18.5.09

Desfragmentación del climax

El cuerpo se desfragmenta
planifica su asepsia
en cada cepa vinílica del sexo.
Ante la ausencia
de una partitura
inhala gotas de humedad
desde el centro fortuito
de un punto espiral,
alejado de todo climax
como si las flores latentes
de un himen receptivo
estuvieran inyectadas
por el devenir
de la torsión ocular
y los aerosoles somáticos
yuxtapuestos al parámetro
de la eyaculación precoz

4.11.08

Casta astral

Entre los papeles del cofre
o en la profundidad de un lago helado
no significa que se haya perdido
el contenido de los arcanos
los algoritmos,
el bigote de la suegra
los pesebres de la nona
la culebrilla del tío
y la bijouterie de mamá
son hereditarias.
El signo zodiacal impulsa
la casa recesiva infiere
y cada elemento genealógico
calza como aventando
la filigrana de un sobre que fue
es o será todo lo que el código postal
precise.

La fuga cósmica la mantiene virgen
por si algo detrás de una galaxia
pueda eclipsar su himen.


22.6.08

Como un juguete crepuscular


La muerte sobre la propia sangre
con la heparina
no es la sangre sobre la propia muerte
en las convulsiones
y la choza donde se suda
la penetración desconsolada
como un juguete crepuscular
el hardcore de cada ladrillo ausente
sobre la paja
se hace casa de la luz
en el sacrosanto nombre
de los penetrados.

El contraste de estas figuritas
se coagula entre la obstrucción
de una vena en la atmósfera
y el hábitat del coágulo.

24.5.08

La necrofilia del diván

La necrofilia del diván
ausenta toda ética,
la máscara del paciente
entre un dios analizado
por la opacidad del contenido latente.

Sólo un acto fallido
podría detener esta erupción,
los demás moldes del cuerpo
ya están disueltos en la
córnea.

Nos vemos en el resorte
y cualquier elemento fálico
determina en uno
el salto prenupcial
antes del último asalto,
en el bastión del culto
un coito basta para hacernos
dos en los bordes.

29.1.08

Alopelia


La babosa goza
su alopelia el
castigo mirador
una multitud de babosas
surgen como irrigación sanguínea
del helecho consumado
si pudieran fingir tal vez
una cópula sin arrastrar
monumentos
todo se dilataría a los escombros
la llama la
imagen retratada en sepia
desde ahí "la ciudad de
los pibes sin calma" también
dejó de ser una canción
movilizadora, como algo urgente
que sacude y descontrola
un muro erecto del desierto
la porción circuncidada un
oasis parafílico y este espécimen
dado al momento mismo
del momento anterior
en la armonía de las dos manos
adentradas al mismo sexo
que vislumbra el agua tan líquida que
avisa antes si hay detalles
perdidos
de nosotros en los otros y
mueren por debajo de las escalinatas
del as de espadas en el contorno
no nos mienten,
sólo siguen mirando.

La babosa esboza
un orgasmo justo

La babosa desglosa
lo que sucedidos fuimos entre
tres tierras de leguas
de banderas infrarrojas
sin el mástil desclavado
en las otras miradas mías

19.10.07

CHICA CÓSMICA



Como un cuerpo negro
irradia, genera fondos
y el mismo punto g
que absorbemos,
estorba
llena el plasma
la palma concisa
cuando algo se apiade
la erección infinita de otro mundo
nuestro big bang
la sepultura seminal
se habrán quedado sin luz.

El origen está en su dispersión,
lo que podría llegar después
será parte de la bipolaridad
de un universo paralelo
entre sus tetas
y esta Vía Láctea.




19.8.07

Algo fluye desde el índice


Ahora el cuerpo se mete en el pulgar
como un repulgue de zonas de harina
y algo fluye desde el índice,
la verdadera oscilación del recodo
una apertura igual
en las biopsias
sin retorno al medio
y la erosión calma otra sed
a los artilugios despreciados
lo inhóspito nunca cede
el anular se adormece
rebota en las paredes
no emerge
sobre los tapices del meñique
que infringe cada dilatación axial
en los moldes permanentes de deseo...
después el puño se mete en el cuerpo
cerrado,
como el dios que habita esta casa.

14.7.07

Bondage

Los atamientos se yuxtaponen
cuando el desacuerdo envuelve
las reacciones sadomasoquistas
y surgen otras prácticas del desenlace.
La sumisión de cada vértebra
alarma las vestiduras y perece el flujo
del algodón encordado hasta el molde
perfecto y ornamental.
La dominación está en las yemas,
abre tacto,
hostiga.
Somos el formato de un fetiche
prominente desde la flagelación
que muerde el golpe en el fresno,
de la nalga por sí vuelven
los sepulcros del dolor deseado
o la espina dorsal erecta,
su primer castigo de alabanzas
en las concavidades del grito.



2.7.07

Paisaje


Un pasaje a tus tetas
no significa nada
si el pasaporte vence
se aniquila el pálpito
y surge la estepa
como un amanecer constante
que repite el paso de la pirca
antes de la radiación,
tanta aridez nos aplaca esta vez
nos remite al ocio
y confluye.
Un paisaje a tus tetas
presume la complicidad
de los turistas descalzos
y una francesa.



20.6.07

Detrás de la lencería


Detrás de la lencería
indómita del 69
saben las hormigas que los discípulos
del fraude suman algo más
que rodillas sofocadas
torsos de sexo
como un estrépito de fulguraciones
sin procrear nada,
ni siquiera las antorchas del plagio
sexos de torso
a los cuerpos entregados
después de un beso en el cuello
la baba del caracol representa
el último indicio geométrico
de la exactitud...
y la mujer insecto
suda
otra analogía de momias.



SLIDE SHOW